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Juana García-Abás
Cuba
CANTOR
Si existiera el vacío (carne de invención)
existiesen la recta, el tiempo y hasta el círculo;
y no este inconmesurable espacio dilatado
sin principio ni fin, y quizá ni retorno.
Nada es curvo ni recto en lo absoluto
si el aquí ya es todo sitio al mismo tiempo
y cada recta es curva, vista desde otro punto.
Algo desastra el cero:
¿una grieta fantasmal infundida en sí misma,
o quizá un resquicio omitido en lo inerte,
entre lo que comienza y lo que termina?
Por esa quebradura se nos perdió la nada
y ahora todas las cifras son el mismo número:
cronotopo sin primero ni último: numen
donde vibra el continuo que anuló el vacío,
su imagen circular y aun el silencio;
sólo cambia el nombre:
siempre álef es tau.
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